Noemí Sabugal y su relato de las cuencas mineras: “Hijos del Carbón”

Valladolid Letraherido recibe a la periodista y escritora Noemí Sabugal (Santa Lucía de Gordón, León, 1979), autora de “Hijos del carbon”, un relato literario-periodístico sobre el desmantelamiento de la cultura del carbón en las nueve cuencas mineras españolas. Con este último trabajo, Noemí Sabugal fue finalista en la última edición del Premio de la Crítica de Castilla y León, convocado por el Instituto Castellano y Leonés de la Lengua. El trabajo, publicado por editorial Alfaguara, está siendo un gran éxito de crítica y público, poniendo de manifiesto el interés que las raíces de la llamada “transición ecológica” despierta en los lectores y el enorme atractivo y la gran vigencia que tiene el género narrativo en clave de crónica/investigación periodística.

Noemí Sabugal, hija y nieta de mineros, conoció el mundo del carbón “desde la cuna” y vivió “en familia” los años de la gran efervescencia reivindicativa minera, ante una inequívoca gestión inconsistente e insolidaria del ¿necesario? desmantelamiento de la industria minera en España.

Para “abrir boca”, Noemí Sabugal ha aceptado contestar brevemente a unas preguntas inspiradas en la lectura de “Hijos del carbón”:

VEST -Nueve cuencas mineras, todas ellas visitadas y analizadas en persona. ¿Algún “denominador común” y alguna “diferencia” insoslayable entre todas ellas?

NS -Entre los territorios carboníferos hay muchas semejanzas que están marcadas por ese trabajo en la mina que ocupó a miles de personas y que iba más allá de lo laboral. Un trabajo que era la vida y también la muerte, que ayudó al desarrollo de muchos territorios y cuya superación es el reto que  ahora tienen ante sí. Por eso la vida en las cuencas mineras ha sido bastante parecida, aunque hay diferencias que marcan la historia de cada una. No son lo mismo las cuencas que llevan dos siglos de intensa relación con la minería del carbón que otras a las que este sector llegó más tarde y que estaban ligadas a otras actividades, como la agricultura.

VEST -Mirando a la Europa pre-Brexit, hasta ahora ¿quiénes lo han hecho mejor?

NS -Todos los territorios mineros han tenido o están teniendo sus dificultades, que no son pocas. Para hacer un listado de mejores y peores por países habría mucho que explicar y tampoco soy la más adecuada para ello, pero ya que cita el Brexit tengo que decir que precisamente Gran Bretaña fue un modelo muy negativo, por la enorme dureza y falta de comunicación que existió durante la época de Margaret Thatcher, que describió a los mineros como «el enemigo interno». En el momento actual, en el que está avanzando el llamado proceso de descarbonización, el país europeo que tendrá mayores dificultades es Polonia, donde hay todavía unos dos millones de empleos ligados al carbón. 

VEST -¿Cómo podría corregirse o mitigar, en 2021, lo que está suponiendo el desmantelamiento de la industria minera?

NS -Es una respuesta que no se puede dar en pocas líneas y desde luego no es una respuesta fácil. También depende mucho del territorio del que estemos hablando. Por ejemplo, para las zonas mineras de Teruel sería muy importante resolver sus carencias en la comunicación por carretera para impulsar el crecimiento y la creación de polígonos industriales. En otras zonas mineras, como el Bierzo, existen ya polígonos industriales pero con pocas empresas. También en muchos de los territorios carboníferos hay un potencial para el sector agrícola y ganadero que hasta ahora no se ha aprovechado del todo. Lo que ha ocurrido en las cuencas mineras es que ha faltado previsión para ir dirigiendo los empleos hacia otros sectores. Se trata de crear estas oportunidades. Pero esto es fácil de decir y más difícil de hacer. Ojalá tuviera esa varita mágica.

VEST -¿Hijos del carbón ha cerrado con éxito alguna cuenta pendiente personal?

NS -No sé si la palabra es cerrar, porque casi sentí lo contrario, que había abierto una puerta a muchas cosas. Pero sin duda el libro sería muy distinto sin la experiencia personal, que es la de haber nacido en una cuenca minera, en mi caso en la de la montaña central leonesa, y ser nieta e hija de mineros. Cuando vi que la vida de las cuencas mineras, tal y como la habíamos conocido, para bien y para mal, estaba desapareciendo delante de mis ojos, fue cuando sentí la necesidad de contarla y de hacer un ejercicio de memoria. Y tengo que decir que estoy muy agradecida por la respuesta de los habitantes de las cuencas mineras y de los lectores que las han descubierto con el libro. 

Gracias, Noemí.

La cita es el miércoles 7 de abril, a las 20:00 h, en la Sala “Francisco de Cossío” de la Casa Revilla. Aforo presencial: 32 pas. Retransmisión en directo a través del Facebook de Casa de Zorrilla.

 

 



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