LAVA EXPOSICIONES 7 – 38 – 55 El lenguaje corporal y la comunicación no verbal en la obra de Juan Rojo
 

EXPOSICIÓN

JUAN ROJO

7 - 38 - 55. El lenguaje corporal y la comunicación no verbal.

“… en ciertas situaciones en que la comunicación verbal es altamente ambigua, solo el 7% de la información se atribuye a las palabras, mientras que el 38% se atribuye a la voz (entonación, proyección, resonancia, tono, etc) y el 55% al Lenguaje Corporal (gestos, posturas, movimiento de los ojos, respiración. etc)”.

Albert Mehrabian.

El conjunto de interacciones que desarrollan los individuos entre ellos dentro de la sociedad en la que conviven es conocido como relaciones humanas. Estas se basan en los vínculos, jerárquicos o no, que existen entre las personas y que se dan a través de la comunicación (que puede ser visual, lingüística, gestual, etc…).

Las relaciones humanas y los vínculos que generan son básicas para el desarrollo individual e intelectual de los humanos. Gracias a estas se constituyen las sociedades y por lo tanto lo que somos tanto en lo individual como en lo colectivo. Crean y mantienen entre las personas lazos de unión y comportamientos basados en ciertas reglas aceptadas por todos y fundamentalmente, en el reconocimiento y respeto de la personalidad humana.

EL ARTISTA Y SU OBRA

Juan Rojo es un artista vallisoletano afincado en la actualidad en Memphis, Tennessee (EEUU) donde desarrolla su trabajo dentro de las disciplinas de la pintura, el collage y el videoarte. Sus obras en esta última disciplina están basadas fundamentalmente en el estudio de las relaciones personales, de los vínculos que se crean entre las personas y de la necesidad de estos para nuestro desarrollo como seres sociables. La intimidad, el amor, la soledad, el aprendizaje, los actos reflejos y las rutinas son elementos básicos de estas relaciones sociales que Juan Rojo plasma perfectamente en sus videocreaciones.

Una puesta en escena barroca, donde conjuga el realismo con lo teatral y lo efectista; el negro o la oscuridad como fondo y una luz ambiental y difusa, permiten al artista resaltar en sus trabajos los gestos y la psicología de sus personajes y la interacción entre los mismos.

LA COMUNICACIÓN NO VERBAL EN LA OBRA DE JUAN ROJO

Francisco Javier Criado Madrigal. Comisario de la exposición.

La comunicación no verbal es el proceso de comunicación mediante el envío y recepción de mensajes sin palabras, es decir, se da mediante indicios o signos y carece de sintaxis por lo que no pueden ser analizadas secuencias de constituyentes jerárquicos. Estos mensajes pueden ser comunicados a través de gestos, el lenguaje corporal o postural, la expresión facial, el contacto visual o físico o a través de ropa, peinados, complementos, etc. La comunicación no verbal juega un papel clave en el día a día de toda persona.

La comunicación corporal, evolutívamente anterior al lenguaje verbal estructurado, es una parte esencial del sistema de comunicación humano. En los humanos modernos el lenguaje no verbal tiene sentido paralingüístico y resulta importante en muchos intercambios comunicativos.

Algunos comportamientos no verbales, universales en el hombre tienen un paralelo evolutivo en otras especies animales como los primates.

En esta muestra podremos ver esta comunicación no verbal en diversos momentos: Gestos como caricias o abrazos; acciones repetitivas como tocarse el cabello durante una conversación; o el maquillaje como un elemento de comunicación no verbal de cara a la sociedad.

El protagonismo femenino en sus obras es quizá porque, según muchos estudios, estas han desarrollado un lenguaje expresivo o corporal mucho mas complejo, variado y rico que el de los hombres, tanto en el ámbito privado (familia y amistades) como en el público.

En este último caso destacan las obras “The Visit – La Visita” y sus extensiones o derivados

“Embrace” y “Comb” que resaltan esta comunicación, prestando especial atención a los elementos “hápticos” (de contacto) de la relación que se establece en el vídeo principal: el peinar el cabello y el abrazo.

En cambio una comunicación no verbal basada en la gestualidad del rostro la podemos ver en las obras “La espera / Waiting for” y “Danger”. En la primera, a través de sus gestos, podemos ver como la protagonista pasa por diversos estados sentimentales que nos hacen pensar en una espera por algo o alguien querido; en “Danger” los cambios en el rostro denotan la ansiedad y miedo por la soledad a la que esta expuesta el personaje, reflejando la necesidad que tenemos, como seres sociales, de compañía y comunicación.

La comunicación no verbal es un elemento muy importante en nuestras primeras etapas de la vida y en esta exposición queda reflejada en la obra “Lullaby”, que muestra el contacto que se establece entre una madre y su bebé, un contacto básico para el correcto desarrollo del mismo.

“The Encounter – El Encuentro” nos muestra el aprendizaje a través de esta comunicación no verbal (anterior, como ya indicamos previamente, al lenguaje verbal estructurado) y su importancia para el desarrollo de las sociedades y la aceptación de los diferentes roles que adoptamos los humanos dentro de las mismas.

Por último las obras “Dessert triptych”, “Make-up” y “Pasatiempo” nos dan a conocer actos reflejos o repetitivos dentro de nuestra comunicación no verbal en una conversación, durante una comida, o los preparativos de una Comunicación No Visual específica (como es el caso del maquillaje en las mujeres).

ALEGORÍA

Aneta Georgievska-Shine

La forma en que Juan Rojo construye sus relatos visuales a menudo rememora el significado velado característico de la alegoría. En sus piezas  utiliza y mezcla recursos de medios de comunicación y nuevas tecnologías (publicaciones, vídeo, fotografía..), esta inclinación alegórica se expresa muy claramente en la superposición de imágenes, una encima de otra, de forma figurativa y abstracta por igual, en delicadas estructuras de celosía que ocultan tanto como revelan. En su reciente serie de fotografías de “novias”, usa velos en un sentido tanto metafórico como literal para mostrar la falta de conexión entre los ideales espirituales profesos del matrimonio y lo vulgar de la industria de la boda en torno a este ritual. Un velo similar caracteriza el lenguaje de las miradas y gestos en sus vídeos que abordan la intimidad. Un tema que se vuelve más complejo considerando que se muestra públicamente en el contexto de una exposición de arte.

La inclinación del artista hacia la alegoría también está implícita en su constante regreso a la figura femenina como, con su complejo legado, objeto de deseo y sublimación estética.

Aunque consciente de la situación problemática de lo “femenino” como arquetipo artístico y lo que esto pueda sugerir acerca de su propia perspectiva “masculina”, Juan Rojo ha dejado patente que está dispuesto a asumir los riesgos inherentes a este tema. Las imágenes resultantes de esta elección son adecuadamente complicadas y están repletas de dobles mensajes. Así como su exuberante paleta de colores puede ser a la vez atractiva y repulsivamente dulce, la belleza sobrenatural de algunas de sus modelos recuerda tanto la idealización del eterno femenino en la historia del arte, como la elegancia enfermiza sacada de las revistas de moda. Sin embargo, independientemente de los dobles mensajes y de los variados puntos de origen – así, utiliza para sus trabajos algunas veces modelos vivas – la autoconsciencia de estas bellezas plantea la pregunta de cuál es el espectador ideal. ¿Están pensadas sus obras para un hombre o una mujer, y si es así, cómo podría esa diferencia alterar sus significados? ¿Alimentan el impulso voyeurista o lo socavan al reconocer el placer que provocan? En última instancia, ¿Es el artista indulgente con ese placer propio o participa en una crítica “feminista” de la mirada masculina, como lo ha señalado a menudo en sus observaciones sobre las razones de su continuo retorno al desnudo femenino? En la mayor parte de sus composiciones, Rojo deja provocativamente estas cuestiones sin resolver con la intención de subrayar la complejidad de las señales visuales, interpretada por el intercambio entre él y el objeto de su mirada, así como por las diferentes maneras en que ese intercambio podría ser interpretado por los espectadores.

Un tema igualmente importante en la obra de Rojo es la relación entre lo exclusivo y lo producido en serie. Esto se ve en su práctica de apropiarse de reproducciones fotográficas, ya sea de revistas femeninas o de catálogos de venta, y su manipulación posterior mediante la aplicación de técnicas a través de las cuales una imagen que comienza su vida como un múltiplo casi infinito, se convierte en un nuevo y único registro visual dentro de un proceso artístico. Habiendo eliminando lo que define a lo producido en serie mediante la transferencia, el sobrepintado, el borrado parcial y el camuflaje de la original, Rojo también está dispuesto a contrarrestar este movimiento hacia lo exclusivo fotografiando o imprimiendo las imágenes resultantes. A través de esta segunda conversión de lo exclusivo hacia lo reproducible, el artista nos recuerda una de las preguntas más interesantes de nuestro tiempo: ¿Está siendo favorecida la satisfacción visual instantánea por el incremento de las formas de reproducción, eliminando así lentamente la idea del icono? Aunque el artista reconoce esta posibilidad, continua retornando a las imágenes que históricamente han mantenido ese status intentando demostrar su continua importancia.

Incluso cuando sus improvisaciones pictóricas sobre temas clásicos, como el mito de Danae, o la aparición en sus trabajos de obras de arte específicas tales como la Anunciación de los Uffizi, de Botticelli, pasan desapercibidas o tan solo causan un leve sentimiento de familiaridad. Esa pérdida de significado de la obra clásica, es ampliamente contrarrestada por las recompensas visuales de forma y color en sí de su trabajo final.

De forma similar, aunque su declarado desafío a la cosificación de la mujer es, a veces, ensombrecido por el atractivo erótico de sus modelos, la agresividad contenida pero innegable de su manipulación de estas pin-ups reduce el placer visual que puedan proporcionar a un espectador masculino.

La misma multiplicidad de significados es aplicable a sus vídeos en los que invariablemente, las actrices desarrollan una gran variedad de actuaciones íntimas. Al igual que en sus collages, fotocomposiciones y pinturas, sus imágenes en movimiento crean relatos sutilmente transgresores que cuestionan los estereotipos históricamente codificados acerca de la mujer como musa, seductora, y objeto de la mirada masculina. También están equilibrados con la misma claridad, entre las preocupaciones formales y conceptuales. Puede desconcertar la intención del artista, pero el ojo es alimentado por matices saturados y la iluminación del claroscuro.

Sus trabajos en vídeo, al igual que el resto de su obra, también ofrecen múltiples posibilidades interpretativas. Este carácter abierto, combinado con una destacada atención a lo visual, les da coherencia como cuerpo de trabajo y permite reconocerlos simplemente como una etapa más dentro de la exploración en curso del artista de las incertidumbres de la observación, la representación y los velos interpuestos en entre ambas.

Francisco Javier Criado Madrigal:

Comisario de exposiciones y gestor cultural, desarrolla su carrera en el mundo expositivo desde hace más de cinco años. Ha realizado trabajos para la Diputación de Valladolid,la Obra Social CajaDuero-Caja España y el Ayuntamiento de Valladolid, entre otros. Esta es su segunda exposición dentro del mundo del arte contemporáneo, y para ello ha trabajado con una de sus grandes pasiones, el videoarte y la obra de un buen amigo, Juan Rojo.

Aneta Georgievska-Shine:

Profesora de Teoría e Historia del Arte en los Departamentos de Historia del Arte y Bellas Artes de la Univer­sidad de Maryland. Su investigación se centra en la relación entre el arte y la literatura, clásicos en la Edad Moderna, así como los intercambios interpictóricos e interculturales de esa época. Sus publicaciones incluyen dos libros: “Rubens y la Arqueología de Mito: memoria visual y poética” (2009), y “Rubens, Velázquez y el Rey de España” (en coautoría con Larry Silver, 2014), así como artículos en revistas y ensayos en diversas publicaciones. También ha escrito numerosos ensayos para catálogos y revistas de arte sobre arte moderno y contemporáneo.

Horario: De Jueves a Domingo de 18 a 20:00h

 

07

VIERNES

febrero

02

DOMINGO

marzo

SALA DE EXPOSICIONES DEL LABORATORIO DE LAS ARTES

PAÍS: