Leamos detenidamente esta frase, extraída de un relato firmado por un autor de valía…

                   Extrañado, se acercó a donde provenía la pequeña luz.

¿Algo extraño? ¿Algo incorrecto? ¿No? He aquí un ejemplo de un error que no sólo se comete muy a menudo, sino que no es percibido como tal por la inmensa mayoría; ni siquiera por los más avezados escritores…

Lo correcto sería decir:

                    Extrañado, se acercó a de donde provenía la pequeña luz.

Leamos esto de forma separada:

                   Donde provenía la luz.

Está mal construido, suena mal, no es ‘un lugar’. Para nombrar un lugar debemos decir ‘de donde provenía la luz’. Y no podemos hacer desaparecer el ‘de’ de un plumazo.

El ejemplo ha sido algo ¿forzado?, pero es prácticamente el mismo caso en el que incurrimos al decir Ha ido por agua, en vez de Ha ido a por agua.