Vamos a presuponer que no mentimos en las encuestas: el último cuestionario del CIS, correspondiente al mes de diciembre de 2014, ha dejado una gran mayoría de titulares preocupantes sobre nuestros hábitos lectores. Las perspectivas sobre lo dispuestos que estamos a acoger en nuestras casas el libro digital no son mucho mejores. Pese a todo, sabemos que hoy, 19 de enero de 2015, es el #BlueMonday, así que vamos a intentar sacaros siete titulares que demuestran que, pese a todo, nos gusta leer y tratamos de mejorar en nuestros hábitos lectores.

7. Tres de cada cinco leemos por el mero placer de la lectura

Que quede claro. No nos obligan. No es una cuestión indispensable de nuestros estudios o de nuestro trabajo. No es que busquemos estar más informados ni que queramos ser más cultos. Todo eso es secundario. El principal motivo por el que dedicamos algo o parte de nuestro tiempo a leer libros es porque, simple y llanamente, nos gusta. Queremos distraernos del ajetreo diario, sumergirnos en una buena historia, desconectar, en definitiva, pasarlo bien. Y si es entre las páginas de un buen libro, mejor.

6. Un tercio leemos (casi) todos los días (y dos tercios leemos cuando podemos)

Es una batalla que, de momento, vamos ganando. Aquellos que tenemos el tiempo y las ganas de leer un poquito todos los días suponemos el 29,3 % del total de los encuestados (unas 725 personas de entre 2477). Hay una distancia abismal entre nosotros y aquellos que no leen nunca (15,2 %) o casi nunca (19,8 %). Somos, en total, un 65% frente a los que tenemos que fomentar el hábito lector. Toquemos madera.

5. Tratamos de leer más de un libro al año

Vamos por partes. La cosa es como sigue: un amplísimo sector de los encuestados lee desde casa (91 %) y, de los 709 que visitan las bibliotecas, tres de cada cuatro lo hace para traerse libros impresos o digitales. Con esto en mente, y sabiendo que nos gusta leer para entreternos, no nos quedamos ahí en nuestras exigencias: nos proponemos leer más de un libro al año… y solemos conseguirlo. Quitando un 8 %, el resto cerramos más de una vez el grueso volumen a lo largo del año. De 2 a 4 libros suele leerse en doce meses el 42 % de los entrevistados, un 22 % llega a duplicar ese rango y un 23% se lee nueve como mínimo. ¡Qué devoradores de páginas!

4. ¡Y si es un tocho, mejor!

Con este hemos hecho un poco de trampa: el CIS no va en pos de la longitud del libro que viene a parar a nuestras manos… pero sí a su género. Nuestro favorito es la novela histórica (según un 23,6 %)… y piensen, nos encontramos ante una categoría temática cuyo grueso (perdonen el chiste fácil) de obras son extensos ejemplares. ¡No nos asusta la longitud de lo que leemos, diablos! La novela, en todas sus variantes (aventuras, romántica, fantástica, negra) sigue prevaleciendo frente a otros formatos como el teatro o el cómic (0,6 % cada uno), la poesía (1,7 %), las biografías (3,5 %), los ensayos (2,9 %) o los libros de cocina (1,4 %), divulgación (7,4 %) y autoayuda (1,9 %).

3. Tenemos un criterio muy firme a la hora de seleccionar nuestras propias lecturas

Sea cual sea nuestro gusto literario, está claro que sabemos lo que queremos. Aunque es inevitable a veces dejarse influir por las recomendaciones de familiares o amigos (tal y como hace el 27,1 % de los 1611 encuestados que leen libros), el impacto de libreros, medios de comunicación, críticos, opinólogos de Internet, especialistas o profesores queda muy diluido frente a la opción predominante. De esta manera, una significativa mayoría (58,4 %) se guía, únicamente, por su propio criterio a la hora de seleccionar en la compañía de qué libro pasarán los próximos días.

2. Nuestros criterios son, además, racionales

Si es que claro, no es lo mismo un criterio que se deja llevar por el precio de un volumen en la librería, por una cubierta bonita o porque el título prometa mucho. No. El top 3 de cosas que buscamos en un buen libro, de acuerdo a los 941 usuarios que se guían por sus propias corazonadas, en el argumento resumido de la contraportada (8,8 %), el autor (16,6 %) y, aplastantemente, el género o tema (64,6 %). Es decir, que sabemos qué nos gusta, quién nos lo puede proporcionar y bajo qué otras categorías narrativas podemos encontrar lecturas afines. Eso dice ya mucho (y muy bueno) de nuestra educación lectora.

1. La mayoría seguimos comprando libros (en plural) para nosotros mismos

Es cierto, no regalamos tanta cultura como se debería, pero seguimos siendo una mayoría (pequeñita) aquellos que adquirimos libros bajo cualquier motivo (50,5 %). Es más, no nos conformamos con un solo libro (salvo un 15,5 %). Un generoso 46,8 % de los cuestionados ha comprado de 2 a 4 libros durante el último año (2014), y un 20,2 % ha llegado a hacerse con 5 e incluso 8. En el otro extremo de la balanza, también asciende a un 15 % todos aquellos que han adquirido más de 9 libros en menos de 12 meses. ¡Todos unos ratoncillos de biblioteca!