¿Quién no se ha enredado alguna vez con la cuestión de las palabras que, siendo de género femenino, se utilizan (a veces…) precedidas por un determinante masculino? No pasa nada, la cosa va así:

Inmediatamente delante de los sustantivos femeninos –en singular– que comienzan por “a” tónica (es decir, por “a” en la que recae el acento de la palabra, lleve o no tilde) utilizaremos los determinantes: “el”, “un”, “esta”, “esa” y “aquella”:

el águila un águila esta águila esa águila aquella águila
el agua un agua esta agua esa agua aquella agua

Si entre el determinante y el sustantivo se incluye un adjetivo, esta norma queda invalidada y el determinante será siempre femenino:

la bella águila una bella águila esta bella águila esa bella águila aquella bella águila
la limpia agua una limpia agua esta limpia agua esa limpia agua aquella limpia agua

Y, por supuesto, los adjetivos que siguen a estos sustantivos… SIEMPRE en femenino…, con independencia del determinante que hayamos utilizado delante…

 

 

 

¡Ojo! En plural no hay problema: determinante, sustantivo y adjetivo… todo femenino.