Yo estudié la carrera en Valladolid en los años 80 y recuerdo que, entonces, las prostitutas estaban bastante localizadas en la calle de Padilla. Pero supongo que no siempre estuvieron allí, ¿cierto?

Pues no, efectivamente. La primera “mancebía” de la ciudad estuvo donde luego se construiría el Hospital de la Resurrección (hoy Casa Mantilla, esquina de la calle de Miguel Íscar con Acera de Recoletos). Y otra curiosidad: existieron en Valladolid dos conventos dedicados a recoger a estas mujeres, para intentar sacarlas de la calle y encaminarlas hacia la vida religiosa. El convento de San Felipe de la Penitencia, que estaba en la esquina de la actual plaza de España con la calle de Panaderos; y el convento de “Las arrepentidas”, junto al Puente Mayor.

Para saber más: Rincones con fantasma. Juan Carlos Urueña. Ayuntamiento de Valladolid, 2006. (Sólo en bibliotecas).